viernes, 19 de julio de 2013

LA MUERTE


Unos la anhelan, otros le temen. Pero lo cierto es que llega. Siendo la única verdad para todos. Sin importar el círculo social al que se pertenezca,  ni la edad que se tenga y mucho menos el poder al que tanta gente se aferra. 

De ella no escapas.

Los caminos que nos llevan a su presencia  son tantos y variados. Por enfermedad, violencia, adicciones y no solo abarca las drogas, siendo su abanico tan vasto como demoledor, accidentes, suicidios o asesinatos.

¿Habrá, algo más que agregar?

Pudiendo ser agónica y lenta, rápida y certera o con tortura extrema, siendo el trayecto a la misma lo que nos angustia y nos aterra. Cuando el hecho de morir forma parte del vivir.


Pero es la falta de aceptación de la misma, es la que nos acongoja, nos llena de ira y de dolor. Recriminándonos a nosotros mismos o a otros el porqué no se le demostró en vida y estallamos. entonces diciendo, haciendo. Lo que no nos atrevimos a mostrar al que partió al descanso eterno.

Y entonces llega la culpa, asfixiándonos a más no poder. Y nos preguntamos él porque fue así, el orgullo, el distanciamiento, la discusión, la ruptura hundiéndonos en un mar de justificaciones. Siendo lo peor, que no aprendimos nada de esa lección de vida. 

Si lo asimilaste y lograste entonces ya eres una mejor persona. 

 Felicítate a ti porque pocos lo logramos.


(Donde quiera que te encuentres, estés en paz y descanso 1956-2013)

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