Unos
la anhelan, otros le temen. Pero lo cierto es que llega. Siendo la única verdad
para todos. Sin importar el círculo social al que se pertenezca, ni la edad que se tenga y mucho menos el
poder al que tanta gente se aferra.
De ella no escapas.
Los
caminos que nos llevan a su presencia son tantos y variados. Por enfermedad,
violencia, adicciones y no solo abarca las drogas, siendo su abanico tan vasto
como demoledor, accidentes, suicidios o asesinatos.
Pudiendo
ser agónica y lenta, rápida y certera o con tortura extrema, siendo el trayecto
a la misma lo que nos angustia y nos aterra. Cuando el hecho de morir forma
parte del vivir.
Pero
es la falta de aceptación de la misma, es la que nos acongoja, nos llena de ira
y de dolor. Recriminándonos a nosotros mismos o a otros el porqué no se le
demostró en vida y estallamos. entonces diciendo, haciendo. Lo que no nos
atrevimos a mostrar al que partió al descanso eterno.
Y
entonces llega la culpa, asfixiándonos a más no poder. Y nos preguntamos él
porque fue así, el orgullo, el distanciamiento, la discusión, la ruptura
hundiéndonos en un mar de justificaciones. Siendo lo peor, que no aprendimos
nada de esa lección de vida.
Si lo asimilaste y lograste entonces ya eres una
mejor persona.
Felicítate a ti porque
pocos lo logramos.
(Donde
quiera que te encuentres, estés en paz y descanso 1956-2013)

No hay comentarios:
Publicar un comentario